lunes, 26 de julio de 2010

Y volvía cambiar, como siempre, tan cambiante y tan voluble como las nubes en un día de Nordeste.
Y volvía a destruir lo que quedaba de lo que había sido porque, nuevamente, no había servido de nada.
Tenía que empezar desde los cimientos, pero eso era algo que siempre se le había dado bien, reconstruir una vida devastada por la decepción y el arrepentimiento. Sin la voluntad para afrontar el pasado, incapaz de volver la vista al frente y dejar de mirar constantemene hacia atrás.
Atesoraba todas sus esperanzas en la nueva imagen que iba a moldear a partir de la deformidad que había dejado el fuego tras de sí, como si rellenase de veneno la vida que aun estaba por llegar.
Pero esa era la conclusión de todo lo que había sido, de todas las veces que había sido destruida para volver a construirse. Ella sólo era como un charco de veneno, poco profundo y absolutamente tóxico, que pasara lo que pasara y por muchas esperanzas que pusiera en ello, y por muchas veces que volviese a recomponer los destrozos; ese veneno siempre iba a arruinar sus planes, a desolar y a pervertir todo cuanto ella deseaba.

sábado, 10 de julio de 2010

Mirando al mundo de reojo

Siempre ocupados buscando algo, que se yo,
joder, si lo tenemos todo.

Mientras vivimos pasa todo lo demás,
solo hay que fijarse un poco.

Nada va a cambiar,
nada extraordinario va a ocurrir,
se que no parece mucho pero es
la mejor manera que conozco de vivir.

Siempre ocupados buscando algo un poco mejor,
mirando al mundo de reojo.

Mientras vivimos pasa todo alrededor
y amanece que no es poco.

Nada va a cambiar,
nada extraordinario va a ocurrir,
se que no parece mucho pero es
la mejor manera que conozco de vivir

Nada va a cambiar,
nada extraordinario va a ocurrir,
se que no parece mucho pero es
la mejor manera que conozco de vivir.

La mejor que conozco de vivir.

jueves, 8 de julio de 2010

No se explicarlo, no se me da bien explicar cosas pasadas las doce, o quizás se me da demasiado bien, o quizás no soy tanto “yo” como una nebulosa de sensaciones que entrechocan sin cesar. Como un electrón que gira sin tregua en su órbita privada.
Perdí la sutileza según iba bebiéndome la realidad a grandes sorbos, emborrachándome conscientemente con este licor mal fermentado que es la existencia, que deja un dolor siniestro en la cabeza, un zumbido atronador y muy poco armonizado. No me gustan borracheras como estas que en el filo de mi mente cayeron hacia el lado oscuro y tenebroso de la lúgubre tristeza. Pero como creo que no voy a llegar a mañana, aunque en el fondo sepa que como mucho viviré hasta los veintiocho, después de los veintiocho si sigo viva será mi vida un fracaso, porque mi propósito es morir joven y dejar una carta para el primero que nazca tras mi muerte con instrucciones precisas y sinceras a cerca de cómo usar la vida, este complicado y avanzado juguete japonés con un panfleto sin traducir. Voy a morir como Kurt Cobain, o como mucho, como Edie Sedgwick pero no quiero llegar más allá o tendré que buscarme mitos menos interesantes…
En fin, a lo que iba. No puedo ser sutil ahora mismo, lo único que puedo decir es que daría todo por volver el tiempo atrás (que se que no es posible,) o al menos por hacer que no haya sido tan tremendo y por conseguirlo, porque lo necesito, porque es lo que quiero y ya no se si hablo de mi vida o si hablo de él, o si hablo de ÉL. Hablo por hablar porque si alguien me pregunta que es lo que quiero siempre voy a contestar que lo quiero todo, si alguien me pregunta que espero, esperaré ser feliz, porque se que no todo se puede conseguir aunque se pueda pedir todo; sin embargo si se puede esperar ser feliz y, me cago en la leche, para una vez que pido algo medianamente factible, ¿por qué no voy a conseguirlo?
Venga, una oportunidad, cambia mi supuesto destino, di que lo cambió todo y dame este capricho, cámbialo antes de que alguien salga herido.

martes, 6 de julio de 2010

- ¿Se acabó todo?
- No, tan sólo te acabaste tú.

lunes, 5 de julio de 2010

Al brillar un relámpago nacemos
y aún dura su fulgor cuando morimos;
¡tan corto es el vivir!
La Gloria y el Amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos...