Caminando por la calle, sin ánimos a de mirar, ni a la derecha ni a la izquierda, sólo me deleita caminar. Ya no busco nada, nada fue lo que encontré el día que intenté buscar. No hay decepción en mi mirada, mis pasos son rápidos pero no huyo de ningún sitio, tampoco me dirijo a ningún lugar. Cree lo que quieras, después de todo, somos libres para soñar, piensa que huyo de ti, de lo que siento de lo que pienso, que no miro a ningún sitio porque te veo en todas partes piensa, imagina, ¿ya notas el poder, que crees que ejerces sobre mi? ¡Oh chico, como me compadezco de ti!
Eres libre de creer lo que tu mente pueda imaginar, yo ya no te lo quiero impedir y, ¿sabes por que? Porque muy en el fondo de la superficie, me produce un extraño placer verte sufrir. No es venganza, es simple orgullo, ¿de que me iba a vengar? Sólo me defiendo a mi misma, es ridículo que me veas llorar, tengo más dignidad que eso, pero tú no me conoces porque nunca te intereso hacerlo. Te paseas por estos mundos, pensándote intocable, vagando por sueños y nebulosas que no te dejan ver lo que tienes delante y yo solo te digo, y no te pretendo asustar, que te vas a arrepentir.
Pero no te preocupes ahora, después de todo, no tiene sentido, no será ahora y seguramente tampoco mañana, aunque puede que tal vez pasado; sea como sea, cuando ocurra tú ya lo habrás olvidado. Caerás en mi red, pequeño, el juego lo inventé yo, ni intentes participar no podrías soportar las reglas, no aguantarías la presión, eres demasiado débil y yo lo pienso demostrar. ¿Cómo lo voy a hacer? ¿De verdad piensas que te lo voy a decir? Es muy sencillo, chico, para esto no hace falta estudiar. Pero puedes intentarlo, será divertido verte perder, ver tu cara desencajada cuando te des cuenta de tu error. Una deliciosa victoria, para mi orgullo impecable, me da igual como me llamen, me da igual que se percaten, por una vez, y de un modo literal, solo me importas tu, que me has dado una razón para ser algo mejor, mejor de lo que fui jamás. Y el día que vuelvas porque se, inequívocamente, que volverás; me reiré frívolamente, lo tengo todo pensado, miraré al fondo de tus ojos, a lo más profundo de ti, cogeré un bueno sitio en primera fila para ver la primera grieta surgir, en ese horrible corazón tuyo al oírme decirte con desparpajo, “que bien me caes, eres tan majo… pero nunca quise nada de ti, más que una bonita amistad, con elocuentes charlas de ascensor intercaladas entretiempo, que irán desapareciendo conforme tu vergüenza vaya en aumento, ahora ya sabes lo que se siente, disfruta de la decepción”.
martes, 22 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
Si fuera mejor
Me gustaría saber escribir mejor, y poder decir de forma elocuente que somos jóvenes pero humanos a pesar de ello, sintiendo al mundo vibrar entre los labios, que lo que importa siempre fue el camino y que el destino no es más que una ilusión. Qué la vida conspira siempre a nuestro favor, que no te engañen, que nunca perdimos el tren porque no hubo tren que coger (aunque yo sienta que perdí el trasbordador que me llevaba a tus orillas). No hay opción incorrecta, es imposible fallar. Que puedes ser quien quieras ser, con algo de voluntad. Que no todo es posible, pero todo puedes intentarlo. Qué no tienes que llorar por aquello que no lograste porque, con toda probabilidad, no te habría hecho más feliz que lo que tienes o que aquello que aún está por llegar. Que tu futuro es tuyo, absolutamente y por completo, son tus castillos en el aire que algún día afianzarás en tu propio suelo…
Y quisiera saber decirte, de modo que no te percates y que aun mismo tiempo dudes, no se si con miradas, no se si con palabras o puede que con gestos; que me gustaría que fuese cierto lo que alguna vez me hiciste pensar, que sepas como me arrepiento de no haber sido más lúcida, más rápida ni más lista… Más algo mejor, y menos yo y mi sobrada torpeza mental. Ojalá encontrara el modo de decir, de alguna forma elocuente, que en otro mundo que estuviese más a nuestro favor, donde tú y yo descubriésemos la manera de dedicarnos más palabras que un escueto saludo y un triste adiós. En algún lugar en el que ambos pudiésemos quedar, para salir, para hablar… En ese mundo (y aunque me empeñe en negarlo, un poco en éste) me resultaría demasiado fácil llegar a quererte.
Y quisiera saber decirte, de modo que no te percates y que aun mismo tiempo dudes, no se si con miradas, no se si con palabras o puede que con gestos; que me gustaría que fuese cierto lo que alguna vez me hiciste pensar, que sepas como me arrepiento de no haber sido más lúcida, más rápida ni más lista… Más algo mejor, y menos yo y mi sobrada torpeza mental. Ojalá encontrara el modo de decir, de alguna forma elocuente, que en otro mundo que estuviese más a nuestro favor, donde tú y yo descubriésemos la manera de dedicarnos más palabras que un escueto saludo y un triste adiós. En algún lugar en el que ambos pudiésemos quedar, para salir, para hablar… En ese mundo (y aunque me empeñe en negarlo, un poco en éste) me resultaría demasiado fácil llegar a quererte.
Divagando
Si tú pregunta fuera,
Por increíble que pudiese parecer,
Si yo quisiera ver
A tu lado anochecer
Seguro que te respondería:
"No estará mal".
Al igual que no lo estaría
Hablar cara a cara algún día
Dejando esta timidez atrás,
Luchando por algo de valentía.
Por increíble que pudiese parecer,
Si yo quisiera ver
A tu lado anochecer
Seguro que te respondería:
"No estará mal".
Al igual que no lo estaría
Hablar cara a cara algún día
Dejando esta timidez atrás,
Luchando por algo de valentía.
sábado, 19 de diciembre de 2009
Los Secretos
Es fácil inspirarse con vosotros, en cualquier parte, en cualquier noche, o en cualquier momento de abstracción absoluta sea donde y con quien sea.
Lo que es dificil es escoger una canción que poner, entre tantas y tantas; todas evocan algún recuerdo en mi mente al escucharlas, se me hace imposible una tarde de aburrimiento o de tristeza sin la compañía de la voz de Álvaro al rasgar el silencio con "Cada vez que tú me miras" o escribir y escribir sin control escuchando "Cerca", "Pero a tu lado", "Agarrate a mi María", "Amiga mala suerte", "Quiero beber hasta perder el control", "Por el túnel", "Otra tarde"... creo que podría llenar páginas con todos los nombres de todas las canciones y, sin embargo, me quedaré con esta, al menos hasta el día que pueda quedarme con "Gracias por elegirme" Porque es calma y tempestad a un tiempo, y porque es cierto y porque, por encima de todo, "confío en que siempre estaré contigo aunque no estés".
Tanto tiempo caminando,
y aun no sé dónde voy.
estoy siguiendo cada paso
y me olvidé de quien soy.
oigo el viento que en tus manos
fue una razón para creer.
te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.
solo el tiempo que soñamos
y recordó el amanecer,
con días grises y olvidados
que vuelven una y otra vez
fue aquel río que cruzamos
y nunca más cruzaré
te he echado de menos hoy
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.
te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.
oigo el viento que en tus manos
fue una razón para creer.
te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre
estaré contigo aunque no estés.
te he echado de menos hoy.
te he echado de menos hoy.
Lo que es dificil es escoger una canción que poner, entre tantas y tantas; todas evocan algún recuerdo en mi mente al escucharlas, se me hace imposible una tarde de aburrimiento o de tristeza sin la compañía de la voz de Álvaro al rasgar el silencio con "Cada vez que tú me miras" o escribir y escribir sin control escuchando "Cerca", "Pero a tu lado", "Agarrate a mi María", "Amiga mala suerte", "Quiero beber hasta perder el control", "Por el túnel", "Otra tarde"... creo que podría llenar páginas con todos los nombres de todas las canciones y, sin embargo, me quedaré con esta, al menos hasta el día que pueda quedarme con "Gracias por elegirme" Porque es calma y tempestad a un tiempo, y porque es cierto y porque, por encima de todo, "confío en que siempre estaré contigo aunque no estés".
Tanto tiempo caminando,
y aun no sé dónde voy.
estoy siguiendo cada paso
y me olvidé de quien soy.
oigo el viento que en tus manos
fue una razón para creer.
te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.
solo el tiempo que soñamos
y recordó el amanecer,
con días grises y olvidados
que vuelven una y otra vez
fue aquel río que cruzamos
y nunca más cruzaré
te he echado de menos hoy
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.
te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.
oigo el viento que en tus manos
fue una razón para creer.
te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre
estaré contigo aunque no estés.
te he echado de menos hoy.
te he echado de menos hoy.
sábado, 12 de diciembre de 2009
Carta a Silvia
Antes de que cualquier tema trascendental nos ocupe debo decirte una cosa:
¡Feliz cumpleaños!
Si todo está en orden, ya tendrás dieciocho años; si salió como planeé, tendrás una familia que te ama y estarás muy, muy lejos de todo esto.
Hay tantas cosas que no pude explicarte… quizá solamente porque quería pretender que era mayor de lo que soy, más fuerte, más seguro. Pero ya no hay forma de engañarte, pequeña, porque tengo tu edad en este momento y se que eso ya habrá sido bastante para que lo comprendas todo. Supongo que se que sensación te está recorriendo ahora mismo, como un chorro de agua muy fría que baja por tu espalda produciendo un terrible escalofrío.
Ahora ya sabes que todo lo que hice no era fruto de ningún plan, que carecía de toda experiencia. Como estás tu ahora, yo estuve hace un año, en mi casa, con una familia que creí que me amaba y protegido de todo lo que pudiese herirme. Lo tenía todo y de pronto, ese todo me arrojó a la realidad, a nuestra horrible e infernal realidad. Y yo simplemente me dejé llevar por lo que creí correcto porque sabía que era la única forma de no volverme loco. Descubrí de golpe que todo había sido mentira, que siempre había vivido en el infierno y que yo era el mismísimo demonio. Mi padre no era el hombre bueno, honesto, justo y franco que yo había creído, en él que me había inspirado, era un verdugo sin alma que disfrutaba matando de las formas más horribles jamás imaginadas. Mi madre le seguía con absoluta veneración y eso mismo era lo que inculcaba a mi hermano pequeño. Ya no podía quererles y todas las razones por las que había acabado en este lugar infrahumano ya no tenían sentido ni cabida, ya no había pilares que las sostuviesen y el mundo se me venía encima, lo único que me quedaba era ella y por mi propio egoísmo y mi ceguera desmedida la había apartado de mí para siempre, la única persona que me había sabido querer tal cual era.
Me encontré en una encrucijada: uno de los caminos me llevaría a una muerte segura pero al menos me otorgaría la tranquilidad de espíritu de haber sido sincero conmigo mismo, con el alma en paz por no haber cometido ninguno de aquello crímenes, sabría que no podría salvar a nadie así, al menos a casi nadie, pero era una forma de salir de allí, sólo que con los pies por delante como suele decirse. El otro camino consistía en huir, en fingir cualquier enfermedad, lo que fuera y volver a casa, disculparme ante ella, y marcharnos los dos muy lejos.
Tenía la sensación de que solo había dos caminos, pero yo no fui capaz de tomar ninguno y ya sabes por qué. Ponte en mi lugar, ¿habrías optado por morir por una idea? Es maravilloso pensar que sí sin dudarlo, pero te suplico por un instante, que dudes. Exacto. No lo habrías hecho, la vida es tan maravillosa, tan increíble y la muerte es tan oscura, fría y solitaria que me asustaba demasiado tomar esa opción. Y la otra vía… ¿cómo habría sido capaz de vivir sabiendo lo que quedaba tras de mí? ¿Cómo sabiendo lo que ocurría? Me quedé sentado en aquella encrucijada temblando de miedo. Y entonces a pareciste tú y la encrucijada se transformó en un camino único que siempre había estado allí y que yo había sido incapaz de ver. El único camino posible en realidad, que mi pánico a este lugar había hecho invisible a mis ojos. La única opción real era quedarme, haciendo lo que mejor sabía hacer, fingir. Era el único modo de salvar todas las vidas posibles, de tener el alma en calma y de vivir con la conciencia lo más tranquila posible. Y todo fue gracias a ti, tenerte conmigo me dio una motivo para seguir vivo y adelante, para hacer lo que debía hacer sin que me temblaran las manos, para salvar a todos los que pudiera arriesgando lo suficiente pero nunca demasiado, me hizo sentir útil y necesario y sobre todo, me hizo sentir mejor persona. Gracias a ti, y sin darme cuenta, me convertí en un hombre, en un buen hombre. Y cuando llegó el momento de la verdad, cuando volví a encontrarme en una encrucijada, tú me volviste a enseñar el único camino posible, por el que me dirijo ahora con pasos firmes y sin mirar atrás. No te lo puedo negar, tengo miedo, sabes que tengo miedo y decir que no sería una bonita mentira pero en estos momentos ya no quiero mentir más, me asusta lo que va a pasarme pero estoy feliz a un mismo tiempo porque se que podré vivir a través de ti, y de ella.
No quiero que sientas lo que yo sentí ni que intentes ponerte en mi lugar, ni que te sientas culpable por nada, jamás fui eso lo que pretendí. Desde aquella noche, mi objetivo fue tu felicidad, que no vieras el infierno en el que estábamos sumidos los dos. Aun ahora, lo que pretendo es que seas feliz y quiero hablar contigo y, si soy sincero, quiero hacerlo porque así me siento un poco menos solo en este instante. No tengo mucho tiempo más así que seré conciso: Vive.
Vive tu vida como tu quieras vivirla, eres joven pero capaz de todo a pesar de ello y ya puedes tomar la decisiones que creas correctas porque, te voy a contar un secreto, no hay decisiones incorrectas, no existen. Nunca habrá un camino equivocado y jamás perderás un tren que no vuelva a pasar, la vida conspira en tu favor así que deja que lo haga. Simplemente déjate llevar por esos impulsos tan alocados que te embargan porque así es como vivirás realmente y no dejes que nadie marque tus pasos, ni si quiera que lo haga yo o que lo haga tu madre, si me permites llamarla así. Nadie, solo tú, haz tu camino pero nunca olvides que cuando creas caer, siempre estaremos ella y yo y todos los que te amen para recordarte que siempre has estado de pie.
Jamás te sientas sola, porque voy a estar contigo toda tu vida y no tengas miedo a nada ni a nadie ni dejes que te hagan daño. No importa que ya no esté, te protegeré siempre.
Y ya se me acaba el tiempo, van a entrar de un momento a otro, oigo sus pasos.
Es el momento del adiós, Silvia, creo que ahora ya lo entiendes todo, solo me queda algo por decirte, que no se te debe olvidar nunca. Te quiero, te quiero muchísimo, muchísimo más de lo que puedas imaginar. Gracias por quererme.
Volveremos a vernos, pero prométeme algo, que me vas a hacer esperar mucho tiempo y que no querrás nunca que llegue el momento, eso significará que todo lo que hice, estuvo bien hecho.
Hasta siempre mi amada Silvia.
Tu padre, Alphonse.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Muertos de Diciembre
Malgastamos el tiempo, demasiado rápido, demasiado intenso. Estamos cansados, no llegamos a tiempo y ahora ya no hay fuerzas ni ánimos para remediarlo. Nos saludamos cansados, demasiado cansados de tanto tiempo perdido simplemente observando. Retrasamos el momento y cuando por fin llegamos, siempre tarde, se había cansado de esperarnos.
Ahora regresamos a casa, tan cansados… No es tan bueno como podría haber sido pero tampoco es tan malo como para forzarnos a hacer algo por nosotros. Y nos quedaremos quietos y esperaré ese golpe de suerte que no va a llegar.
Malgastamos el tiempo y ahora el tiempo nos malgasta, y no vamos a movernos. Moriremos en Diciembre y no haremos nada aún siendo plenamente conscientes de ello.
Ahora regresamos a casa, tan cansados… No es tan bueno como podría haber sido pero tampoco es tan malo como para forzarnos a hacer algo por nosotros. Y nos quedaremos quietos y esperaré ese golpe de suerte que no va a llegar.
Malgastamos el tiempo y ahora el tiempo nos malgasta, y no vamos a movernos. Moriremos en Diciembre y no haremos nada aún siendo plenamente conscientes de ello.
La mejor excusa
Vamos a empezar con una canción, y a ver que sale
“No he conocido a ninguno para el que estar conmigo sea una fortuna”.
Y vamos a buscar una excusa para hablar. Cualquiera me basta, sólo quiero interpretar sin hacerlo en realidad y perderme en la magia tenue que son tus palabras al danzar, al colarse en mis oídos como el viento dulce del mar. Ya no puedo aguantar más mirando tu nombre, concentrada, pretendiendo que sientas esos ojos que se clavan en casi todos tus movimientos. Sólo quiero encontrar, esa excusa para hablar y que el resto salga solo. Quiero creer ver que sientes algo diferente a lo que pienso, que simplemente sientes algo, que tus ojos me buscan en algún momento fugaz, quiero permitirme el lujo de pensar que me ves en las canciones como yo te pienso en cada nota. Sería extraño, un poco raro, después de tanto tiempo, pero sería tan mágico… Esperar con ansiedad cada respuesta, con una sonrisa desquiciada, olvidándome de todo, especialmente de mí. Dejando la realidad a un lado, pensando que esta vez, puede que si. Quiero ver la belleza que puedas apreciar a través de tus ojos, y creer que es cierto también. Que todo me de igual, que pueda ser quien quiera ser, con el equilibrio perfecto de la plenitud absoluta. Sería algo maravilloso, sería algo indescriptible, esperar con paciencia cada hora, para robarte un beso a la vista del mundo. Sonreír sin motivo alguno, sólo sabiendo lo que sólo ambos sabremos. Notar tus ojos en mi pelo, en un momento de distracción, siendo asumido por todos, que tú eres yo.
E ir juntos por la calle, cogiéndonos de la mano, con mil fotos que ver de ambos, con mil cosas que contarnos.
Por eso quiero encontrar, cualquier excusa para hablar, no quiero perderme todo lo que nos pueda ocurrir. Pero aun así tengo miedo de que solo yo quiera buscar esa excusa para hablar y de que, cuando al fin la encuentre, porque tarde o temprano la voy a encontrar, al hablarte que no quieras responder y por pura cortesía de tu corazón impecable, me respondas escuetamente pretendiendo que entienda que no deseas hablarme. No por nada en especial, simplemente ser yo… ser yo incapaz de despertar, como viene siendo habitual, cualquier tipo de sentimiento por asomo especial. Probablemente sea lo que ocurra, probablemente por eso siempre atesoraré mi excusa buscando el momento ideal, pero no llegará nunca porque el pánico me atenaza. Tú nunca lo vas a entender, como duele comprobar, muy poco a poco, que no es ni mucho menos amor, pero que tampoco es odio; es simple indeferencia y tal vez algo de cruel, cruel compasión, tan cruel…
Hace tanto daño comprender que tan solo se hacer el ridículo, una y otra, y otra vez; que no es real, que es solo imaginar, cosas que nunca van a ocurrir, por mucho que las deseé; que se quedarán en los libros que un día escribí y que ahora están en blanco porque se me ocurrió pensar que tal vez yo también tuviera derecho a vivir. Pero hay determinadas cosas que son privilegio de pocos, fue demasiado por mi parte pretender que estaba entre ellos.
Supongo que ahora entiendes un poco mejor que jamás me atreva a hablarte, no se que creerás sobre mí, pero te voy a decir la verdad, no soy guapa ni lista, ni ingeniosa ni impactante. No soy cualquier cosa que pudieras creer, no soy bastante. A mi no me dedican canciones, ni sentimientos, ni amor. Así que, ya sabes, no volveremos a hablar, aun cuando tenga mil excusas para empezar, aun cuando me distraiga con ilusión pensando en alguna canción. No hay pelota en mi tejado que te pueda devolver, la azotea siempre estuvo vacía, lo compruebo a menudo, cuando subo allí a buscar voluntad para lanzarme por fin al vacío.
Supongo que se acabó, algo que jamás empezó, supongo que como todo, es ridículo de pensar pero, aun así, no puedo evitar esperar, tal vez sentarme, a ver si es por casualidad verdad que tú estás igual que yo, buscando la mejor excusa para hablarme.
Y como empezamos, acabemos con una canción, recuerda, yo digo: “Vale” si tú aún dices: “Venga”.
“No he conocido a ninguno para el que estar conmigo sea una fortuna”.
Y vamos a buscar una excusa para hablar. Cualquiera me basta, sólo quiero interpretar sin hacerlo en realidad y perderme en la magia tenue que son tus palabras al danzar, al colarse en mis oídos como el viento dulce del mar. Ya no puedo aguantar más mirando tu nombre, concentrada, pretendiendo que sientas esos ojos que se clavan en casi todos tus movimientos. Sólo quiero encontrar, esa excusa para hablar y que el resto salga solo. Quiero creer ver que sientes algo diferente a lo que pienso, que simplemente sientes algo, que tus ojos me buscan en algún momento fugaz, quiero permitirme el lujo de pensar que me ves en las canciones como yo te pienso en cada nota. Sería extraño, un poco raro, después de tanto tiempo, pero sería tan mágico… Esperar con ansiedad cada respuesta, con una sonrisa desquiciada, olvidándome de todo, especialmente de mí. Dejando la realidad a un lado, pensando que esta vez, puede que si. Quiero ver la belleza que puedas apreciar a través de tus ojos, y creer que es cierto también. Que todo me de igual, que pueda ser quien quiera ser, con el equilibrio perfecto de la plenitud absoluta. Sería algo maravilloso, sería algo indescriptible, esperar con paciencia cada hora, para robarte un beso a la vista del mundo. Sonreír sin motivo alguno, sólo sabiendo lo que sólo ambos sabremos. Notar tus ojos en mi pelo, en un momento de distracción, siendo asumido por todos, que tú eres yo.
E ir juntos por la calle, cogiéndonos de la mano, con mil fotos que ver de ambos, con mil cosas que contarnos.
Por eso quiero encontrar, cualquier excusa para hablar, no quiero perderme todo lo que nos pueda ocurrir. Pero aun así tengo miedo de que solo yo quiera buscar esa excusa para hablar y de que, cuando al fin la encuentre, porque tarde o temprano la voy a encontrar, al hablarte que no quieras responder y por pura cortesía de tu corazón impecable, me respondas escuetamente pretendiendo que entienda que no deseas hablarme. No por nada en especial, simplemente ser yo… ser yo incapaz de despertar, como viene siendo habitual, cualquier tipo de sentimiento por asomo especial. Probablemente sea lo que ocurra, probablemente por eso siempre atesoraré mi excusa buscando el momento ideal, pero no llegará nunca porque el pánico me atenaza. Tú nunca lo vas a entender, como duele comprobar, muy poco a poco, que no es ni mucho menos amor, pero que tampoco es odio; es simple indeferencia y tal vez algo de cruel, cruel compasión, tan cruel…
Hace tanto daño comprender que tan solo se hacer el ridículo, una y otra, y otra vez; que no es real, que es solo imaginar, cosas que nunca van a ocurrir, por mucho que las deseé; que se quedarán en los libros que un día escribí y que ahora están en blanco porque se me ocurrió pensar que tal vez yo también tuviera derecho a vivir. Pero hay determinadas cosas que son privilegio de pocos, fue demasiado por mi parte pretender que estaba entre ellos.
Supongo que ahora entiendes un poco mejor que jamás me atreva a hablarte, no se que creerás sobre mí, pero te voy a decir la verdad, no soy guapa ni lista, ni ingeniosa ni impactante. No soy cualquier cosa que pudieras creer, no soy bastante. A mi no me dedican canciones, ni sentimientos, ni amor. Así que, ya sabes, no volveremos a hablar, aun cuando tenga mil excusas para empezar, aun cuando me distraiga con ilusión pensando en alguna canción. No hay pelota en mi tejado que te pueda devolver, la azotea siempre estuvo vacía, lo compruebo a menudo, cuando subo allí a buscar voluntad para lanzarme por fin al vacío.
Supongo que se acabó, algo que jamás empezó, supongo que como todo, es ridículo de pensar pero, aun así, no puedo evitar esperar, tal vez sentarme, a ver si es por casualidad verdad que tú estás igual que yo, buscando la mejor excusa para hablarme.
Y como empezamos, acabemos con una canción, recuerda, yo digo: “Vale” si tú aún dices: “Venga”.
domingo, 6 de diciembre de 2009
No cambiaremos el mundo hoy
Sí podemos caminar, pero no cambiaremos el mundo hoy. Todo seguirá su curso y la vida vivirá al margen. No cambiaremos el mundo hoy. Falta la capacidad para modelar que tienen todos.
Sí puedo caminar, pero no cambiaré el mundo por ello.
Puedo vivir, pero vivirán sin mí y no importa, nunca importó demasiado para nadie, no cambiarán el mundo para hacerme sitio en él, no importa, nunca fue del todo relevante.
Por suerte, siempre tuve capacidad para cambiar mundos a mi antojo, no del todo perceptible, pero siempre presente. Cuando necesitabas que estuviera, siempre estaba.
Y ya no se si merece la pena estar para no ser advertida, supongo que ya no me basta simplemente con hacer todo lo posible cuando nadie hace lo posible por mi. Ya no es suficiente, casi prefiero no ver nada y simplemente construir castillos en el aire.
Casi prefiero regalar el viento, casi prefiero no estar para nadie.
No cambiarán el mundo hoy, ni mucho menos por mí. Tengo la impresión de que estaría bien ser egoísta y no estaría mal notar que no tengo que hacer nada para tener un mundo en el que estar.
Es que… ya no tengo fuerzas para luchar y para luchar por nadie, aun menos. Fin de esta partida, no supiste ayudarme a ganar o quizás nunca quisiste hacerlo, en realidad nadie quiso. Ahora voy a ser yo la que deje de ayudarte y vamos a ver que pasa pero no te preocupes, dudo que pase algo, no cambiaremos el mundo hoy, ya lo sabes, y nunca más volveremos a hacerlo.
Sí puedo caminar, pero no cambiaré el mundo por ello.
Puedo vivir, pero vivirán sin mí y no importa, nunca importó demasiado para nadie, no cambiarán el mundo para hacerme sitio en él, no importa, nunca fue del todo relevante.
Por suerte, siempre tuve capacidad para cambiar mundos a mi antojo, no del todo perceptible, pero siempre presente. Cuando necesitabas que estuviera, siempre estaba.
Y ya no se si merece la pena estar para no ser advertida, supongo que ya no me basta simplemente con hacer todo lo posible cuando nadie hace lo posible por mi. Ya no es suficiente, casi prefiero no ver nada y simplemente construir castillos en el aire.
Casi prefiero regalar el viento, casi prefiero no estar para nadie.
No cambiarán el mundo hoy, ni mucho menos por mí. Tengo la impresión de que estaría bien ser egoísta y no estaría mal notar que no tengo que hacer nada para tener un mundo en el que estar.
Es que… ya no tengo fuerzas para luchar y para luchar por nadie, aun menos. Fin de esta partida, no supiste ayudarme a ganar o quizás nunca quisiste hacerlo, en realidad nadie quiso. Ahora voy a ser yo la que deje de ayudarte y vamos a ver que pasa pero no te preocupes, dudo que pase algo, no cambiaremos el mundo hoy, ya lo sabes, y nunca más volveremos a hacerlo.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Espuma de Mar
Soy como espuma de mar, como un atardecer despejado, como la luna de madrugada. Porque soy bella en mi conjunto y solo ciencia en cada parte, esperas de mi algo que nunca voy a ser, una respuesta que te sacie. Y me verás, en lo más profundo de ti mismo, como algo efímero y hermoso, algo salvaje.
Trascendente al igual que irrelevante.
Me buscas cuando el miedo te consume, me sostienes en la retina, en un momento insuperable, el tiempo parece detenerse en ese instante.
Pero al besarme no es lo mismo, al mirarme no es igual; son mis labios, no los suyos, yo nunca seré bastante y te percatas, en ese momento, de cuanto desearías que fuese ella y no yo. Cuanto más cerca estoy de ti, más solo te sientes, más necesitas ese amor tan diferente, esa belleza serena, de esa que no soy yo.
Y pasará este momento, siempre pasa y aunque no lo creas, el tiempo nunca se detiene y aun menos cuando creo ser yo la actriz principal.
Y como el sol, me pondré tras el horizonte, como luna la oscuridad me tragará al filo de la madrugada, como espuma me romperé en mil gotas de sal, moriré en la orilla.
Voy a desaparecer sin ser advertida, di todo lo que necesitabas en ese momento, ya no te hago falta. Vuelves tierra adentro, regresas a casa y no se si piensas que soy mucho para ti o que no soy nada, tal vez en ese momento te das cuenta de que yo solo soy ciencia, un conjunto de fenómenos que son hermosos por azar. Crees que al irte, se fue la magia que me daba vida, el aliento que me otorgaba un alma. Que desaparecí por siempre. Pero no tuve esa suerte, nunca la voy a tener porque no soy mar ni sol ni luna… soy humana, y duele ver como te marchas, y me duele acostumbrarme a tener siempre que marchar, a ser la red de seguridad que te da la valentía para ser feliz sin mi.
Trascendente al igual que irrelevante.
Me buscas cuando el miedo te consume, me sostienes en la retina, en un momento insuperable, el tiempo parece detenerse en ese instante.
Pero al besarme no es lo mismo, al mirarme no es igual; son mis labios, no los suyos, yo nunca seré bastante y te percatas, en ese momento, de cuanto desearías que fuese ella y no yo. Cuanto más cerca estoy de ti, más solo te sientes, más necesitas ese amor tan diferente, esa belleza serena, de esa que no soy yo.
Y pasará este momento, siempre pasa y aunque no lo creas, el tiempo nunca se detiene y aun menos cuando creo ser yo la actriz principal.
Y como el sol, me pondré tras el horizonte, como luna la oscuridad me tragará al filo de la madrugada, como espuma me romperé en mil gotas de sal, moriré en la orilla.
Voy a desaparecer sin ser advertida, di todo lo que necesitabas en ese momento, ya no te hago falta. Vuelves tierra adentro, regresas a casa y no se si piensas que soy mucho para ti o que no soy nada, tal vez en ese momento te das cuenta de que yo solo soy ciencia, un conjunto de fenómenos que son hermosos por azar. Crees que al irte, se fue la magia que me daba vida, el aliento que me otorgaba un alma. Que desaparecí por siempre. Pero no tuve esa suerte, nunca la voy a tener porque no soy mar ni sol ni luna… soy humana, y duele ver como te marchas, y me duele acostumbrarme a tener siempre que marchar, a ser la red de seguridad que te da la valentía para ser feliz sin mi.
Imaginar
No me importa imaginar, ya no hay miedo de sufrir, ahora no quiero pensar, tan solo morir en tu anestesia, volar bajo los efectos de tu droga.
Ya estoy acostumbrada, no suelo tener suerte y se que hoy no será distinto. Soy consciente, dolerá, es algo que siempre duele… Pero, estoy tan bien ahora, imaginándome contigo que no importa lo que pase, o peor, lo que no pase. Ya no importa lo que es cierto… después de todo, ¿Qué es cierto? Es cierto que tú existes, es cierta tu sonrisa, son certeras tus palabras. Tú eres cierto, yo soy cierta. ¿Por qué no puedo imaginar cosas que nunca hemos vivido? ¿Por qué no voy a imaginar estar siempre contigo?
Es tan dulce este veneno, tan maravilloso, tan perfecto… que ya ves, chico, por ti escribo y ya no atiendo.
No se como acabará, bueno, si lo se pero me miento; y no lloraré cuando esto acabe, bueno, si lloraré pero lo niego. La cuestión, pequeño, es que creo que te quiero y te debo agradecer que existas, siendo poco a poco, mi universo. Porque gracias a ti me quiero levantar, ir a clase, aunque no atiendo, practicando mi paciencia, imaginándome contigo, pese a saber que nunca será cierto.
Ya estoy acostumbrada, no suelo tener suerte y se que hoy no será distinto. Soy consciente, dolerá, es algo que siempre duele… Pero, estoy tan bien ahora, imaginándome contigo que no importa lo que pase, o peor, lo que no pase. Ya no importa lo que es cierto… después de todo, ¿Qué es cierto? Es cierto que tú existes, es cierta tu sonrisa, son certeras tus palabras. Tú eres cierto, yo soy cierta. ¿Por qué no puedo imaginar cosas que nunca hemos vivido? ¿Por qué no voy a imaginar estar siempre contigo?
Es tan dulce este veneno, tan maravilloso, tan perfecto… que ya ves, chico, por ti escribo y ya no atiendo.
No se como acabará, bueno, si lo se pero me miento; y no lloraré cuando esto acabe, bueno, si lloraré pero lo niego. La cuestión, pequeño, es que creo que te quiero y te debo agradecer que existas, siendo poco a poco, mi universo. Porque gracias a ti me quiero levantar, ir a clase, aunque no atiendo, practicando mi paciencia, imaginándome contigo, pese a saber que nunca será cierto.
Pequeño bohemio
Nunca lo había imaginado, que llegaría un momento en el que fuera tan feliz. Nunca me había sentido así, pero si, ahora si. No sé a quien estresar, a quien llenar de mis palabras, porque no se como expresar, aún más, que te quiero más de lo que nunca quise a nadie, de un modo tan distinto.
Tú me llenas, chico, y no sé como decirlo.
Creo que te ven algo raro, algo extraño, algo distinto, mi modo exacto de rareza, el límite perfecto para mí.
Dicen que no eres guapo, y yo pienso, ¿cómo pueden decir eso? Tendrían que verte con mis ojos, chico, no volverían a ver a nadie más.
Dicen mucho de ti, pero quien más habla de ti son tus ojos al mirarme, y tus labios al hablar, al dibujar esa sonrisa tan perfecta, de muchacho atolondrado, que siempre permanece escondida en las comisuras de tus labios, de donde yo te la robo con un beso certero y dulce.
Y te ríes y me devuelves el beso, pero esta vez un poco más centrado. Y pienso, ¿cómo fui capaz de sobrevivir sin ti? ¿Sin tu recuerdo?
Impregnas cada parte de mi vida sin remedio, se que te quiero.
Se que te quiero, te quiero ver esperándome en la parada un sábado por la tarde, ver como tu sonrisa se ensancha según va decreciendo el numero de pasos que nos separan, un beso en la cara, sin hablar, y que hagas el esfuerzo de sacar una mano del bolsillo de los vaqueros, para sujetarme por los dedos.
Me gusta que estemos con gente, sin mirarnos, sin hablarnos, sin vernos; pero gravitando sin remedio, uno en torno al otro. Me basta tu presencia, porque te conozco tan bien que se que estás aunque no te vea, conozco cada nota de tu olor de una forma tan perfecta que se que estás justo a mi espalda, un poco ladeado, un poco divertido, hablando de cualquier cosa, con cualquiera de tus amigos.
Que entonces pase cualquier otra, atrapando vuestras miradas, y oír tu voz sobre los otros gritando que vaya guapa; llamas mi atención, me giro, y me encuentro con un beso, era lo que querías, traidor, robarme un beso que ya es tuyo porque así sabe mejor.
Y estar borracha contigo, los dos tirados en la calle, con un baso vacío en la mano, dando tragos en el aire, mientras cantamos al unísono esas canciones tan nuestras, que tu me dedicas al oído, para después, con voz de pito, interpretarla a tu estilo, tan tuyo y tan extraño, que me arranca carcajadas y que me hace besar cada verso, cada palabra.
Antes de que amanezca, ya de vuelta a casa, nos detenemos en cada portal a dialogar sin palabras, a que me ría tras tu boca, y a que planifiques el mundo con tus manos en mis caderas.
Contigo no me da vergüenza, chico, porque eres tu, eres yo, ya no lo distingo, se que te quiero y eso es ya mucha certeza. Me despides en el taxi, pienso que querría quedarme, que ojala hubiera alguna forma de mentir y volver por la mañana, con la ropa arrugada de ayer. Porque se que es contigo y solo contigo con quiero reírme sin ropa.
Cada vez me pregunto mas a menudo como hice para vivir sin ti tanto tiempo, como pude verme fea alguna vez si tú me ves guapa, como puedo tener tanta suerte que te tengo. Soy tan consciente de que no puedes vivir sin mí, que me da miedo, porque pienso, ¿y si no es cierto? Pero es inconcebible, noto que me amas desde lejos, y tu notas mis miradas, lo se, aunque no te veo, notas como mi mente te roza con la yema de los dedos, y mis sonrisas que se clavan en tus ojos, manteniendo la curva sempiterna de tus labios, que siempre me enamora.
Ahora que te tengo, ya no me importa que sea lunes, ya no odio el tiempo que me roba el sueño, prefiero estar despierta, lo prefiero, porque pensar en ti, se que no es tiempo perdido. Sabiéndote mío, las horas pasan mucho más rápido, la alegría se derrama como el agua de un vaso lleno, impregnando a todo lo que me rodea de esa felicidad infantil que creía que no tenía. Y cuando llegan de nuevo las tres y bajo las escaleras, me detengo un instante a observarte, apoyado en la barandilla. Tú miras, despreocupado, al mundo que transcurre calle abajo, jugando con un caramelo de manzana entre los labios, sin ser consciente de las miradas que anidan en ti, preguntándose que haces tan solo allí. Y me muero de amor al verte, sin ti la vida no tendría sentido, sin esa despreocupación dulce y sin esa tranquilidad pausada. Te cojo de la mano, me besas y suspiro, mi pequeño bohemio, porque quiero que la vida se detenga para siempre en este momento.
Tardé tanto en encontrarte… No se cuantas veces lo he dicho ya, solo se que son menos de las veces que lo pienso pero… ¿cómo fui capaz de vivir hasta ahora sin ti?
Chico, te lo vuelvo a repetir, eres perfecto… salvo por una excepción, te falta una cosa, un pequeño matiz, que a todas horas me hace llorar. Que tú no existes, chico, y que sé que nunca existirás. Así que suspiro de nuevo, viendo através de tu imagen de humo, estrecho tus dedos inconsistentes, le devuelvo un beso al aire y camino con mi soledad, divagando por esos recuerdos nunca vividos, que fui creando con el tiempo y con los sueños. Pero se agota, como todo, y no se como sobreviviré sin ellos.
Tú me llenas, chico, y no sé como decirlo.
Creo que te ven algo raro, algo extraño, algo distinto, mi modo exacto de rareza, el límite perfecto para mí.
Dicen que no eres guapo, y yo pienso, ¿cómo pueden decir eso? Tendrían que verte con mis ojos, chico, no volverían a ver a nadie más.
Dicen mucho de ti, pero quien más habla de ti son tus ojos al mirarme, y tus labios al hablar, al dibujar esa sonrisa tan perfecta, de muchacho atolondrado, que siempre permanece escondida en las comisuras de tus labios, de donde yo te la robo con un beso certero y dulce.
Y te ríes y me devuelves el beso, pero esta vez un poco más centrado. Y pienso, ¿cómo fui capaz de sobrevivir sin ti? ¿Sin tu recuerdo?
Impregnas cada parte de mi vida sin remedio, se que te quiero.
Se que te quiero, te quiero ver esperándome en la parada un sábado por la tarde, ver como tu sonrisa se ensancha según va decreciendo el numero de pasos que nos separan, un beso en la cara, sin hablar, y que hagas el esfuerzo de sacar una mano del bolsillo de los vaqueros, para sujetarme por los dedos.
Me gusta que estemos con gente, sin mirarnos, sin hablarnos, sin vernos; pero gravitando sin remedio, uno en torno al otro. Me basta tu presencia, porque te conozco tan bien que se que estás aunque no te vea, conozco cada nota de tu olor de una forma tan perfecta que se que estás justo a mi espalda, un poco ladeado, un poco divertido, hablando de cualquier cosa, con cualquiera de tus amigos.
Que entonces pase cualquier otra, atrapando vuestras miradas, y oír tu voz sobre los otros gritando que vaya guapa; llamas mi atención, me giro, y me encuentro con un beso, era lo que querías, traidor, robarme un beso que ya es tuyo porque así sabe mejor.
Y estar borracha contigo, los dos tirados en la calle, con un baso vacío en la mano, dando tragos en el aire, mientras cantamos al unísono esas canciones tan nuestras, que tu me dedicas al oído, para después, con voz de pito, interpretarla a tu estilo, tan tuyo y tan extraño, que me arranca carcajadas y que me hace besar cada verso, cada palabra.
Antes de que amanezca, ya de vuelta a casa, nos detenemos en cada portal a dialogar sin palabras, a que me ría tras tu boca, y a que planifiques el mundo con tus manos en mis caderas.
Contigo no me da vergüenza, chico, porque eres tu, eres yo, ya no lo distingo, se que te quiero y eso es ya mucha certeza. Me despides en el taxi, pienso que querría quedarme, que ojala hubiera alguna forma de mentir y volver por la mañana, con la ropa arrugada de ayer. Porque se que es contigo y solo contigo con quiero reírme sin ropa.
Cada vez me pregunto mas a menudo como hice para vivir sin ti tanto tiempo, como pude verme fea alguna vez si tú me ves guapa, como puedo tener tanta suerte que te tengo. Soy tan consciente de que no puedes vivir sin mí, que me da miedo, porque pienso, ¿y si no es cierto? Pero es inconcebible, noto que me amas desde lejos, y tu notas mis miradas, lo se, aunque no te veo, notas como mi mente te roza con la yema de los dedos, y mis sonrisas que se clavan en tus ojos, manteniendo la curva sempiterna de tus labios, que siempre me enamora.
Ahora que te tengo, ya no me importa que sea lunes, ya no odio el tiempo que me roba el sueño, prefiero estar despierta, lo prefiero, porque pensar en ti, se que no es tiempo perdido. Sabiéndote mío, las horas pasan mucho más rápido, la alegría se derrama como el agua de un vaso lleno, impregnando a todo lo que me rodea de esa felicidad infantil que creía que no tenía. Y cuando llegan de nuevo las tres y bajo las escaleras, me detengo un instante a observarte, apoyado en la barandilla. Tú miras, despreocupado, al mundo que transcurre calle abajo, jugando con un caramelo de manzana entre los labios, sin ser consciente de las miradas que anidan en ti, preguntándose que haces tan solo allí. Y me muero de amor al verte, sin ti la vida no tendría sentido, sin esa despreocupación dulce y sin esa tranquilidad pausada. Te cojo de la mano, me besas y suspiro, mi pequeño bohemio, porque quiero que la vida se detenga para siempre en este momento.
Tardé tanto en encontrarte… No se cuantas veces lo he dicho ya, solo se que son menos de las veces que lo pienso pero… ¿cómo fui capaz de vivir hasta ahora sin ti?
Chico, te lo vuelvo a repetir, eres perfecto… salvo por una excepción, te falta una cosa, un pequeño matiz, que a todas horas me hace llorar. Que tú no existes, chico, y que sé que nunca existirás. Así que suspiro de nuevo, viendo através de tu imagen de humo, estrecho tus dedos inconsistentes, le devuelvo un beso al aire y camino con mi soledad, divagando por esos recuerdos nunca vividos, que fui creando con el tiempo y con los sueños. Pero se agota, como todo, y no se como sobreviviré sin ellos.
Mentiras
Harta de escuchar, me tapo los oídos y el zumbido me invade, pensando que puedo oír de nuevo, escuchar algo distinto. Pero retumban las mentiras, una y otra vez, que rebate un sabio espejo, devolviéndome la triste realidad de un arlequín que llora.
No me mientas mas, no quiero mentiras, se acabó, quiero la verdad, quiero entenderlo todo, necesito saber. Necesito la verdad, solo la verdad.
Camino con cuidado, sobre adoquines de humo, pulidos por mil elogios que siempre quise creer ciertos. Porque tengo miedo, miedo del futuro, de los castillos en el aire, de que haya amor, como hay música, pero nadie a quien amar, de que haya besos pero nos falten labios, de que solo quede alcohol distorsionando mi reflejo sobre la pulida superficie de la realidad.
Compadécete de mi, por favor, la verdad, soy rea de tus mentiras, esclava de la ilusión, compadécete de mi, dime esa verdad que me haga entender que ocurre conmigo, por que yo no. No vuelvas a decir que no lo entiendes, no vuelves a discutir con mi reflejo, solo conmigo.
Y después, ayúdame a cambiar, a ser mejor, no tengo voluntad y lo sabemos, crea lo que quieren de mi, moldéame a tu imagen, ya no quiero ser yo, porque ser yo, nunca será bastante.
No me mientas mas, no quiero mentiras, se acabó, quiero la verdad, quiero entenderlo todo, necesito saber. Necesito la verdad, solo la verdad.
Camino con cuidado, sobre adoquines de humo, pulidos por mil elogios que siempre quise creer ciertos. Porque tengo miedo, miedo del futuro, de los castillos en el aire, de que haya amor, como hay música, pero nadie a quien amar, de que haya besos pero nos falten labios, de que solo quede alcohol distorsionando mi reflejo sobre la pulida superficie de la realidad.
Compadécete de mi, por favor, la verdad, soy rea de tus mentiras, esclava de la ilusión, compadécete de mi, dime esa verdad que me haga entender que ocurre conmigo, por que yo no. No vuelvas a decir que no lo entiendes, no vuelves a discutir con mi reflejo, solo conmigo.
Y después, ayúdame a cambiar, a ser mejor, no tengo voluntad y lo sabemos, crea lo que quieren de mi, moldéame a tu imagen, ya no quiero ser yo, porque ser yo, nunca será bastante.
Sueño
Deslízate ante mi, no preguntes quien soy, no quieras verme, solo siente, siente lo que yo siento y déjate vivir, deja que viva por ti.
Solo palpa este momento, que nunca fue real, que fue el único.
Mis labios en tu cuello.
Piensa que no soy yo.
Deja que viva através de ti
Alimenta mi veneno.
Porque quiero quererte, se que puedo. No eres un capricho, sino mi forma de ver el cielo.
Eres amor, volando en mi cabeza. Eres pasión en mi pecho. Recuerdos sonámbulos de una noche de Octubre.
No despiertes, estoy aquí, sigue soñando.
Porque quiero mantener la mentira que nos sostiene, que ama por los dos cuando no amamos, que quiere que mis ojos vean algo diferente a lo que es cierto.
Porque dime, ¿Qué es cierto? ¿Qué es verdad? ¿Acaso mi realidad es peor que las demás?
Déjame vivir através de nuestros sueños, de lo que creo que eres tú, de lo que creo que es amar.
Déjame sentirme amada por el aire, déjame ver sonrisas en tus labios que jamás se dibujaron. Permite que te utilice, aunque no lo sepas, que cree recuerdos con tu rostro, que dibuje paseos y teatros, canciones y sonrisas. Se que nunca existieron, pero déjame crearlas.
Y seamos esta noche, deja a un lado la realidad, vive y siente y no pienses mantén la mente vacía, llena de mi.
Mañana despertaremos de nuevo, pero déjate llevar esta noche. No estaré a tu lado cuando despiertes, nunca lo estaré, porque recuerda, tan solo seremos un sueño.
Solo palpa este momento, que nunca fue real, que fue el único.
Mis labios en tu cuello.
Piensa que no soy yo.
Deja que viva através de ti
Alimenta mi veneno.
Porque quiero quererte, se que puedo. No eres un capricho, sino mi forma de ver el cielo.
Eres amor, volando en mi cabeza. Eres pasión en mi pecho. Recuerdos sonámbulos de una noche de Octubre.
No despiertes, estoy aquí, sigue soñando.
Porque quiero mantener la mentira que nos sostiene, que ama por los dos cuando no amamos, que quiere que mis ojos vean algo diferente a lo que es cierto.
Porque dime, ¿Qué es cierto? ¿Qué es verdad? ¿Acaso mi realidad es peor que las demás?
Déjame vivir através de nuestros sueños, de lo que creo que eres tú, de lo que creo que es amar.
Déjame sentirme amada por el aire, déjame ver sonrisas en tus labios que jamás se dibujaron. Permite que te utilice, aunque no lo sepas, que cree recuerdos con tu rostro, que dibuje paseos y teatros, canciones y sonrisas. Se que nunca existieron, pero déjame crearlas.
Y seamos esta noche, deja a un lado la realidad, vive y siente y no pienses mantén la mente vacía, llena de mi.
Mañana despertaremos de nuevo, pero déjate llevar esta noche. No estaré a tu lado cuando despiertes, nunca lo estaré, porque recuerda, tan solo seremos un sueño.
Marioneta
Escondida tras un alma rota,
en un corazón sin voluntad,
observa la vida que siempre quiso.
Uno es como su mascara
Otro como su verdad.
Pero,
aunque el amor se derrame por doquier
ella es consciente,
ninguno la amará.
Busca la excusa perfecta,
de imperfección infinita
como una marioneta vieja,
desconchada y taciturna,
guiada por hilos
Hechos de polvo y carmín
Que envenenan su aliento
Cada día un poco mas.
Ya no sabe que hacer,
yo recuerda como cambiar
y empezar un nuevo camino
partiendo de ningún lugar.
Suspira tras las ventanas,
pasea sin caminar,
se acuesta de nuevo en el diván
encadenada al pecado,
no lo puede remediar.
Quisiera llorar
pero, ¿Por qué?
No tiene sentido y lo sabe,
nunca hay final feliz
para una marioneta de cartón.
No habrá amor esperando
Cuando acabe su función
Debate con su alma,
le exige la verdad
no se da cuenta de que habla sola,
de que nada existe en realidad
Tan solo una certeza
que no es capaz de aceptar
que solo es una antigua marioneta
a la que nadie quiere amar.
en un corazón sin voluntad,
observa la vida que siempre quiso.
Uno es como su mascara
Otro como su verdad.
Pero,
aunque el amor se derrame por doquier
ella es consciente,
ninguno la amará.
Busca la excusa perfecta,
de imperfección infinita
como una marioneta vieja,
desconchada y taciturna,
guiada por hilos
Hechos de polvo y carmín
Que envenenan su aliento
Cada día un poco mas.
Ya no sabe que hacer,
yo recuerda como cambiar
y empezar un nuevo camino
partiendo de ningún lugar.
Suspira tras las ventanas,
pasea sin caminar,
se acuesta de nuevo en el diván
encadenada al pecado,
no lo puede remediar.
Quisiera llorar
pero, ¿Por qué?
No tiene sentido y lo sabe,
nunca hay final feliz
para una marioneta de cartón.
No habrá amor esperando
Cuando acabe su función
Debate con su alma,
le exige la verdad
no se da cuenta de que habla sola,
de que nada existe en realidad
Tan solo una certeza
que no es capaz de aceptar
que solo es una antigua marioneta
a la que nadie quiere amar.
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