jueves, 19 de agosto de 2010

No podía llegar tarde

Aquellas calles seguían igual, lo sabía y sin embargo, no eran las mimas, habían perdido algo en los meses en las que no había podido recorrerlas. El tráfico seguía tan ruidoso pero en un tono distinto, como si ya no tuviera notas nuevas que recordarle o como si fuera a permanecer así toda la vida. El hecho mismo de que toda la ciudad permaneciese tal y como la había dejado era el seno del cambio completo que había dado todo. Aunque en realidad, la que había cambiado era ella.
Se dirigía a su encuentro, se suponía que tenía que estar ansiosa, feliz, que todo lo que había vivido en aquel tiempo no había sido más que penalidades y que por fin estaba en su ansiada meta, todo debería brillar y ser luminoso y sonreírle y ser perfecto; y de hecho era perfecto. Pero es que en su interior, ella ya no quería ser tan perfecta, aquella vida que ahora iba a recuperar ya le había dado todo lo que podía darle, le había dado la razón para echarse a la carretera y emprender el viaje más loco y trepidante de su vida. Se había equivocado al esperar que tuviera algo más aguardando.
Y de pronto le vio, allí esperándola, con una sonrisa, y se quedó muy quieta porque de todo lo que había esperado sentir, emoción, amor, felicidad… no sentía nada, sólo que había cometido el error más grande de su vida al regresar como si de verdad tuviese que hacerlo y esa fuera la meta. Había cometido un gran error al decir adiós a aquel chico algo atolondrado, algo distraído, sonriente y tranquilo que la suerte había pusto en su camino aquel día, la tarde en que le había dicho adiós había sido la más equivocada de su vida. Porque el chico que ahora la esperaba de regreso era el pasado, el motivo por el que viajar y ya no tenía nada nuevo que ofrecerle, el otro era su futuro y si conseguía llegar a tiempo, antes de que fuese tarde, también sería su presente, así que se dio media vuelta, comprendiendo todo de pronto y echo a correr con todas sus fuerzas, no podía llegar tarde.

Siempre estará bien

Tiene treinta años
y ahora todo le va bien,
tuvo mucha prisa y se salió más de una vez
fueron los excesos y las ganas de correr.

Lucía tubo eso que le hizo tenerse en pie,
tuvo mil historias,
tuvo algo en que creer
y ahora coge sus tacones y la noche empieza a arder.

Tú cuidado con lo que dices
que esta hecha de cicatrices,
es el verbo en carne viva
es la mujer elegida no la busques déjala,
para ya, para ya,
vive tu vida también,
cuídate, tú cuídate
Lucía siempre estará bien.

Ya no va con quince
ya solo conoce a tres,
ya no ve mañanas porque se duerme a las seis;
nadie la maltrata nadie juega con su piel.

Tú cuidado con lo que dices,
esta hecha de cicatrices,
es el verbo en carne viva,
es la mujer elegida no la busques déjala,
para ya, para ya
vive tu vida también,
cuídate tu cuídate,
Lucía siempre estará bien.

Esta hecha de cicatrices,
es el verbo en carne viva,
es la mujer elegida
no la busques déjala
para ya, para ya
vive tu vida también
cuídate tu cuídate,
Lucía siempre estará bien.


Ana, Supersubmarina.

martes, 17 de agosto de 2010

Lo se

Me lo merezco siempre ha sido así, no puedo cambiar.
Me lo merezco, yéndome a por ti sin saber nadar.
Los demás están de más.
Este crudo invierno se que no vendrás por mi, tal vez.
Se que no vienes hacia aquí, lo se.
Los demás están de más,
los demás no están
Se que no vendrás por mí…
Se que no vienes hacia aquí, lo se…
Los demás están de más,
los demás ya ni están.


Miedo al Agua, Havalina.

lunes, 16 de agosto de 2010

Me voy a morir

No puedo dormir, es raro es como escuchar tambores a lo lejos y música y no se de donde viene y no puedo dormir, porque me estoy perdiendo algo, te estoy perdiendo a ti. Me estoy perdiendo lo que podemos ser tú y yo ¿y cuanto más queda de vida? ¿Una semana, dos? ¿Un mes para morir? Y me estoy perdiendo lo que quiero, lo que me gustaría vivir, y tengo miedo y no estás aquí.
Suspendí contigo hace tanto tiempo que creo que te ríes de mi, pero no me importa, porque oigo tambores a lo lejos y te veo sentado con calma, con el pelo revuelto, esperando en la plaza, absorto en ti y tus pensamientos y pienso, como me gustaría conocerlos. Y si muero, y si nunca existimos, se que lo último que voy a pensar no va a ser en lo vivido, sino en la vida que me perdí, y tu estás en cada imagen de mi vida sin vivir. No se por qué siento esto ahora, es extraño ver como las cosas se transforman y como vuelven como las olas a la playa, y sube la marea y se extiende sobre la arena para volver a bajar y dejar el mundo como era.
Si muero, si desaparezco, si no queda nada, al menos se que estarás tú, es muy raro ver como la vida taciturna, efímera e irrisoria de los jóvenes se convierte en lo más trascendente que ocurrió jamás. Porque si muero, al fin y al cabo, fue mi vida y me gusta pensar en ella como algo que importó, por eso te quiero, por eso lo digo con estas cinco letras entrelazadas, por eso creo que no tengo tiempo para estupideces, para esperar, el tiempo que esperemos es el tiempo que perderemos y ahora que voy a dejar de existir y que cada día es como si fuera el último, no puedo dormir, porque lo único que me falta es a ti, creo que eres la única persona de las que están en mi lista a la que jamás le dije : “te quiero” y ¿sabes? Creo que esta especie de nudo significa que te quiero y que conforme me vaya aproximando al suelo a toda velocidad, tan solo pensaré “ojalá le hubiera dicho que le quiero”
Con esto no quiero explicarte nada que no sepas, ni si quiera es la forma enrevesada y siniestra que tengo de explicarte que sorprendentemente te quiero, simplemente es mi forma de decirte que mi tiempo está aún más limitado, moriré a primeros de Septiembre y no es una metáfora, es la muerte implacable e irreversible que a todos llega solo que a mi me llegará un poco antes, no te preocupes te contaré que ocurre después. En fin, quería decirte que realmente mi vida llega a su fin y que pienses si tienes algo que decir antes de que pueda dejar de escucharte, si quieres echarme de menos o simplemente quieres olvidarme, moriré de todas formas, sólo quería que lo supieras y que, en mi opinión, creo que merece la pena echar de menos a alguien tanto, tanto que ni si quiera puedas llorar, es bonito, es lo mejor que me podría pasar a mí, ojalá tu pensaras lo mismo

A ti.

Y las cosas cambiaron, porque siempre cambian, porque en el cambio, inevitable y perpetuo, es en donde reside la auténtica belleza.
Tenía que pasar y yo lo sabía y aun así, aun así… ¿Por qué no? ¿Qué más da? Mereció la pena, volvería a hacerlo, y seguiría cambiando.
No termina bien para mí. Si alguien pierde se que no serás tú, tú que lo tienes todo sin saberlo, que caminas de puntillas por un mundo que es tuyo aun inconsciente de ello.
Se lo que va a pasar, nuestro caminos son una cuesta hacia abajo y yo puedo ver el final, el choque mortal.
Tú que parece que sueñas sin cesar, ¿qué harás cuando lo consigas? ¿Qué pasará cuando no haya nada que soñar? Me odiarás, ¿podré soportarlo?
No hay nada detrás de mí, sólo estoy yo, no merece la pena que llegues, la sombra que ves no existe, sólo existo yo, no merece la pena, date la vuelta y sigue caminando, no tomes mi camino porque es tan solo decepción, mil máscaras tras las que no hay nada más que diferentes gestos y un mismo “yo”.
No soy lo que esperas, no soy lo que quieres, mil defectos que no podrás amar, tan solo soy mediocre, sin canciones, sin música que dedicar… así que, ¿por qué no te dedicas a soñar? Y Soñémonos el uno al otro desde lejos, porque mientras haya sueño, seguiremos vivos.
No quieres cumplirme, porque ya te he entregado todo lo que tengo, y todo lo que tengo es la imagen que ves en tu cabeza de un ser que en su imperfección, te resulta perfecto. Es lo que tenía que darte y ya no queda más, puedes coger mis manos y arriesgarte a una eterna decepción o tomar mi pequeño regalo y guardarlo para siempre, sin tenerme y aun mismo tiempo, teniéndome. Eterna en tu mente, tal y como crees que soy, pero sin tocarme, sin mirarte, nunca siendo juntos, solo tú y yo, caminando desde lejos sin ser nunca realmente.

jueves, 12 de agosto de 2010

Sid

Quiero ser Nancy, Sid,
que solo por mi cambies la pose,
que tu mirada se pierda si no me puedes seguir.
Nunca seas Kurt,
no quiero ser tu Courtney Love,
no seas Bob,
no quiero llegar tarde como Edie.

Se Sid, para que pueda morir antes de verte morir a ti.
Se Sid para no ser como los demás.
Para ser fugaces, como meteoritos.
A toda velocidad, sin mirar atrás, acelerando.
Tú y yo, dos pedazos del mismo asteroide.
Vamos a fingir que yo soy Nancy y tú eres Sid.
Tócame algo sin camiseta
y yo, sin camiseta,
te espero fumando.

Vamos a vivir en decadencia.
No se lo que quiero,
no se lo que tengo.
Solo sé una cosa, Sid,
Sin camiseta,
Te espero fumando.

Como me voy a querer morir, para quedarme sin ti

24 horas y entender lo que se siente es comprender que en
21 maneras de vivir tan solo
1 de ellas para mí.
14 errores hasta ti.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Tarde

No se hacerlo, llegar a tiempo,
supongo que siempre espero que llegues tú,
que llegues tú primero.
Espero que me esperes allí.
Las manos en los bolsillos,
la mirada perdida,
que espere por mí.
Porque yo me pierdo,
ya lo sabes, yo llego siempre tarde,
como las estrellas fugaces.
Y siempre que llego, nunca hay nadie.
Pero esta vez… espera por mí,
porque si cuando llego no estés,
voy a perderme para nunca encontrarme,
necesito que me salves, esta vez.
Esta vez te necesito diferente,
necesito que te sepas tú.
Necesito que me mires a los ojos, simplemente,
para ver de nuevo el rumbo a seguir.
Y lo necesito ahora, en este tiempo,
porque si no volverá a pasar.
Y yo llegaré tarde de nuevo,
y nadie me va a esperar.
Eres tú y de algún modo lo se,
supongo que es por tu paz,
que emana de ti suavemente,
eres como el mar abierto,
claro, oscuro y aun mismo tiempo, transparente.
Ahora si, ahora eres tú…
Y mientras camino por la acera,
bajo el sol que ya se pone,
se que ya no soy yo a quien esperas
y sigo caminando sin saber muy bien hacia donde.

martes, 10 de agosto de 2010

Llora, ríe, piensa;
susurra en mi oido, lentamente, para que te entienda.
Me da igual lo que hagas,
me dan igual las apariencias.
Va a ocurrir y yo lo sé
y me da igual fingirlo ya
porque se hará real,
tanto como tu,
nunca tanto como yo.

Para vamos a existir,
aunque tu aun no quieras,
aunque lo niegues aunque te envenene
aunque me mientas y aunque no lo quieras ver
Tu y yo estaremos juntos.
Somos perfectos de la mano,
Tu y yo, la idea suprema, caminando juntos
nos envidian al pensarnos.
Querrán ser como tu y yo
Y yo seré el yo de yo y tú.
Estaremos juntos y lo se.
No tengo prisa, llegará.