lunes, 30 de mayo de 2011

Al final

Al final, es lo más complicado de todo, tomar una decisión y darte cuenta de que no puedes seguir, de que tienes que esperar y que nada sucederá tan deprisa como necesitas para retomar la vida.
Dejar el mundo atrás, un mundo que te persigue, del que no te has podido desprender aún y que sin embargo ya no necesitas, ya sobran en lo que quieres ser. Pero lo más jodido supongo que es tener claro que quieres ser (más bien, qué no quieres ser bajo ningún concepto) y que todo lo que debes abandonar siga rezumando suavemente, como siempre, y que te levantes por la mañana y no tengas tiempo de despertar. Y que llegues por las noches y no tengas fuerzas para descansar. Y sigue manteniendo el tipo por un puñado de personas que solo quieren lo que quieren ver, y aférrate a quien no te puede ayudar, a quien no te quiere querer.
Llega un momento en que es difícil no confundirte, no estar viviendo dos vidas al mismo tiempo, cuesta más ahora fingir que no te estás equivocando, y seguir con el error. Tal vez sea verdad, tal vez yo no tengo los arrestos que hacen falta para dejarlo todo. O simplemente no tengo el dinero suficiente para cambiar.
Es triste y deprimente que una vida dependa del dinero, que no tengas bastante y tengas que seguir… sufriendo. Siempre fui una persona libre, y cuanto más crezco más se incrementa la necesidad de libertad y ahora la libertad de siempre ya no me parece lo bastante amplia para mi, y me pervierto; y de pronto dependo, y de pronto me asqueo, de pronto no soy yo. No se quien soy, soy algo que jamás quise ser. Supongo que es patético pensarlo, pero tal vez mereciera más la pena dejarlo todo ya, parar aquí, visto lo visto, ¿para que seguir?

viernes, 27 de mayo de 2011

Ciudad de farolillos

Eres algo extraño, eres algo distinto, existes sin existir, parece que estás pero no estás vivo. Tal vez sea porque me habitué a lo malo, tal vez me habitué a aguantar, a vivir del mañana, a beber sin recordar.
Pero soñar contigo es extraño, chocante, distinto. Es una ciudad de farolillos, es una fiesta nocturna. El ambiente tiene ese cálido color amarillo, es verano y estás conmigo. De pronto es la intensidad de lo nuevo, la intensidad de lo vivo. Es la corriente eléctrica de saber que el tiempo vuela, que hay un hecho remanente, que no necesito verlo, para saber que hay un ente sobrevolando el mundo y pensado en nosotros.
Tal vez sea algo que vaya en los genes, tal vez sea rubor, tal vez sea amor, tal vez sea mentira o ilusiones adolescentes. ¿Sabes? Siempre intenté ir más allá de mi mundo, y ahora estás tú más allá de todo. Y lo que me asusta es que de nuevo se desmorona el castillo de naipes, de nuevo a empezar de cero (como siempre) pero… de nuevo miro hacia delante y tu dejas el alma en lo que haces, y de nuevo miro hacia abajo, y de nuevo el tiempo pasará y nada se termina ni nada empieza porque pasase lo que pase, nosotros y nuestro tiempo, continuaremos yendo hacia delante.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Será la edad

El mundo no es injusto, el mundo no es justo, el mundo no es nada. El mundo solo un pedazo de tierra construida y por construir. El mundo existe pero no cambia. El mundo se mantiene. El mundo no piensa, no actúa, no jode, no muere. Son las personas y en todo caso a la vida se le puede aplicar igualmente porque la vida no es nada. La vida es quien vive, y mientras vivas, cambias. Y no cambiar tu entorno, cambias personas. Y si, podemos decir que la vida es un “palo” pero, ya puestos, habrá que ser conscientes, habrá que saber sacar la madera y no hacerlo astillas. Después de todo es tu vida, después de todo nadie planea nada y lo único que queda es cambiar y si, claro que hay cosas imposibles que se intentan y no se consiguen, y cosas difíciles que nunca se pueden lograr. No es la vida, sino el vivir mismo lo que no es un lecho de rosas, al menos no sin espinas. Nos pincharemos muchas veces… Pero habrá que luchar, y no, no hay lugar para la rendición o para días eternos en los que todo es malo y tú eres la víctima de un mundo injusto. Ni si quiera puedes echarte la culpa a ti mismo, o recibir la culpa de otros. No es nada bueno, no es nada malo, simplemente hay que luchar y hay quien luchará contigo. Y tal vez sean palabras vanas y puede que quieras gritar, abandonar, no escuchar y aún más, no entender. Pero no puedes hacerlo, porque así están las cosas, porque el tiempo perdido no es tiempo a recuperar, porque hay que pensar, pero pensar actuando. Porque por muy infantil que pueda parecer si que somos los protagonistas de nuestras propias historias y si que a veces son historias dramáticas. Pero lo que cuenta al final es el tiempo luchado, el tiempo sonreído y, a fin de cuentas, el tiempo vivido de verdad y las personas con las que viviste, y el tiempo que hiciste que sus propias vidas merecieran la pena.
No se puede parar, no se puede solo y eso es algo que incluso a mí me cuesta aceptar. Si, siempre podemos cambiar, siempre podemos ser quien queramos ser, siempre podemos ser mejores, y situar en un punto extraño la culpa de las propias acciones es algo ridículo y es horrible, porque es mentira.
Tal vez lo más ridículo de todo sea que yo lo escriba, porque ni si quiera he empezado a vivir, no tengo idea de más que de mi misma y suelo hablar sin comprender del todo bien lo que escucho. Pero es una opinión y hay cosas que, muy en el fondo, se que no quiero cambiar; será la edad.

martes, 17 de mayo de 2011

Llegará el día

Sacó fuerzas de donde ya no quedaban porque aún no, pero llegaría el día. Llegaría el día en que el mundo quedara tras una puerta cerrada, llegaría el día en que pudiera entrar y llorar y fumar como una loca y arrojarse en la cama y estar sola y no temer que el mundo mismo la abordase en cualquier momento.
Llegaría el día en que no tuviese que ir en contra de su naturaleza, en que no tuviera que rendirle cuentas a nadie, en que todo quedara tras esa puerta.
Llegaría el día en que no tuviese que aferrarse a todo aquello que le sobraba, en que no tuviese que explicar nada, que necesitar a nadie, que tuviese por fin una vida en blanco que escribir y estuviera sola, sin sentirse abandonada.
Llegaría el día en no echaría nada de menos ni a nadie, en que no tuviese nada más que lo exclusivo y necesario, y la llamada de rigor, y el calor de una comida y el placer de una familia que poco a poco había ido haciendo suya.
Y mientras llegada, tenía que luchar, que aparentar, que fingir y alguna vez desbordarse sin poder decir que era porque necesitaba algo para seguir cuando para su naturaleza era intrínseco e incuestionable la capacidad de sobrevivir sin necesitar nada.
Pero llegaría el día en pudiera dar las gracias, cerrara la puerta y estuviera, tras veinte años, por fin en casa.
Llegaría, y según iban sucediéndose los acontecimientos, llegaría mucho antes de lo que esperaba.

martes, 10 de mayo de 2011

Make it better

Si, supongo que es maravilloso quedarme estancada pensando en el perfecto pasado que podría haber tenido, en todo lo que podría haber hecho, en todo lo que podría haber vivido; pero más maravilloso es trabajar por el futuro brillante que me espera, y luchar por conseguirlo porque, a fin de cuentas, el pasado no da nada más que buenos consejos y, a fin de cuentas, de todo lo que hay en el mundo, tan solo el futuro es mío y pienso aprovecharlo, y da igual las veces que caiga, y da igual las veces que me tiren y da igual que no haya manos que me levanten porque, por muy sola que pueda estar, jamás estoy sola del todo, porque sigo estando conmigo y estoy de mi lado y no me pienso abandonar.
Y ya estuvo bien de llorar y lamentarse y de buscar algo en que apoyar el peso porque, ¿qué es lo que pesa? En realidad, lo que pesa no es nada. Y si, sería precioso abandonarme y dejar que otros me recojan, y no niego que me encantaría ser de esas personas que tienen el don especial de hacer que el mundo gire a su alrededor. Pero soy como soy y no voy a cambiar, y ya que yo no voy a cambiar, cambiaré el mundo. El futuro es sólo mío, mi mundo es tan grande como el universo y yo soy la protagonista de mi historia.
Ya fue bastante del resto, ya fue suficiente de ponerme emboscadas en el camino, de tener un miedo atroz a perder cosas que, siendo sincera, no son mías; nadie puede poseer a nadie y eso es lo hermoso que tienen las personas. Supongo que solo tenía que darme cuenta de que el mundo es como es y que yo tengo la capacidad de cambiarlo. Supongo que aun me cuesta hacerme a la idea de que sigo con la mentalidad absurda de la posesión y que sólo cuando pierda cosas que jamás fueron mías, una y otra vez, me daré cuenta realmente de que tengo tan sólo el futuro y mi apoyo incondicional y que se trata de una certeza que la mayoría de la gente jamás llega a comprender. Yo estoy empezando a asumirlo y es tan maravilloso que abruma, y tan real que me hace sonreír. Se acabaron por fin las gilipolleces y las historias y, sobre todo, se acabó por fin el dar pena. Estoy aquí para ti, estoy aquí para mí, y no tengo en mente desaprovecharme.

jueves, 5 de mayo de 2011

Adiós: definición.

Adiós es alguien bastante inusual, Adiós nunca deja de hablar, siempre dice y dice y no deja de decir. Adiós tiene un poco de incontinencia verbal.
Adiós cree que es un héroe de cuento, siempre está buscando princesas, de todo lo que dice en este caso dice que no, cuando yo pienso que siempre se arrima al sol que más calienta.
En cuanto a las personas, Adiós solo se ocupa de sí mismo, se acerca a la gente que le interesa (él es un poco como yo) y de nuevo en cuanto a las personas, a veces creo que no tiene ni un pelín de conciencia.
Dice tantas cosas que es muy difícil saber cuando miente o cuando dice la verdad porque, entre otras cosas, a Adiós se le da muy bien mentir y yo voto porque lo hace a diario pero bueno, tampoco podría asegurarlo, porque nunca podría asegurar cuando miente o cuando dice la verdad.
Yo no suelo creer a Adiós (así me ha ido bien hasta el momento) y siempre estoy muy atenta cuando habla, porque todo lo que dice tiene su pequeña explicación detrás, es como descifrar una metáfora tras otra, porque a veces creo que habla en metáforas y cuando habla de lo que hace o hizo, yo siempre interpreto hasta sacar algo parecido a la verdad.
Creo que Adiós me miente mucho más que al resto y hablando de muchas cosas, se irrita mucho cuando es descubierto; Adiós jamás admitirá que miente y lo hará todo para que nadie se de cuenta. Pero de todo lo que estoy aprendiendo al verlo, aprendo a que es más lo que dice que lo que calla, porque hablar y hablar es su coartada, y cuanto más habla más se descubre y cuanto más habla mas se agazapa.
Adiós no tiene por costumbre cumplir promesas, sencillas o difíciles, le falta determinación para todo, porque Adiós es una promesa constante, vive en un castillo hecho de aire, y allí se recrea en todo lo que prometió y que no cumplirá jamás, como el resto de promesas que no cumplió.
Adiós es despistado, por eso yo puedo cazarlo, le gusta tanto hablar que se pierde y según cuenta cosas que no me gusta saber, se que miente. Y Adiós se enfada porque no le crea, ¿cómo se puede enfadar cuando digo que miente? Después de todo, me habla tanto de sus mentiras que sólo saco en claro que a mi también me miente.
Ay… Si yo estuviera segura de que no hay nada en absoluto de verdad, le diría adiós para siempre.

miércoles, 4 de mayo de 2011

I can' t believe it

Esto no puede ser mi vida, si me viera mi pasado se suicidaría, esto no puede ser mi vida…
Yo quería hacer tantas cosas, escribir tantas cosas, vivir tantas cosas, decir tantas cosas; que esto no puede ser mi vida.
Yo quería amor, y esto no puede ser mi vida.
Yo quería verdad, libertad, tabaco, música y sabrosa soledad, las “doldrums” de la santa existencia. Esto no puede ser mi vida.
Yo quería hablar, yo quería valer, yo quería triunfar, yo quería saber, yo quería dejarlo todo y volver y marchar y viajar y ver, yo quería volar, y resulta que tengo pánico al avión.
Yo solo quería ver mi mundo pero no tengo suelto para el billete.
Esto no puede ser mi vida, no puede ser mi vida.
Esto no puede ser mi vida porque si me viera ahora mi pasado, se suicidaría.

lunes, 2 de mayo de 2011

Un año más, un año menos



No podré contar
qué ocurrió ayer,
fue hace tanto
tiempo
que el sol se ha vuelto a poner.

Embobado, insomne,
acaricio la piedra que encontré.
Todos duermen pero ella,
con el
ruido, no la pudo ver.

Con vivos, muertos, brindando juntos
por
un
año más, un año menos
que dolerse de esta herida y de esta luz.

Ella
llegó tarde, no vio a nadie,
fue directa a dormir.
En
vez de su piedra
encontró una fiesta en su salón.

Con vivos,
muertos, brindando
juntos
por un año más, un año menos
que dolerse
de esta herida y de esta
luz.

Con vivos, con muertos ...
Con
vivos, con muertos ...
Con
vivos, con muertos ...
Con vivos, con
muertos ...
Con vivos, con muertos
...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos, con muertos ...
Con vivos,
con muertos ...

Con
vivos, muertos, brindando juntos
por un año más,
un año menos
que
dolerse de esta herida y de esta luz.

Con vivos,
muertos, brindando
juntos,
un año menos que dolerse de esta herida y de esta
luz.


Año Nuevo, Vetusta Morla
Quiero contar algo, pero sin palabras, algo que quiero dejar atrás.