jueves, 8 de julio de 2010

No se explicarlo, no se me da bien explicar cosas pasadas las doce, o quizás se me da demasiado bien, o quizás no soy tanto “yo” como una nebulosa de sensaciones que entrechocan sin cesar. Como un electrón que gira sin tregua en su órbita privada.
Perdí la sutileza según iba bebiéndome la realidad a grandes sorbos, emborrachándome conscientemente con este licor mal fermentado que es la existencia, que deja un dolor siniestro en la cabeza, un zumbido atronador y muy poco armonizado. No me gustan borracheras como estas que en el filo de mi mente cayeron hacia el lado oscuro y tenebroso de la lúgubre tristeza. Pero como creo que no voy a llegar a mañana, aunque en el fondo sepa que como mucho viviré hasta los veintiocho, después de los veintiocho si sigo viva será mi vida un fracaso, porque mi propósito es morir joven y dejar una carta para el primero que nazca tras mi muerte con instrucciones precisas y sinceras a cerca de cómo usar la vida, este complicado y avanzado juguete japonés con un panfleto sin traducir. Voy a morir como Kurt Cobain, o como mucho, como Edie Sedgwick pero no quiero llegar más allá o tendré que buscarme mitos menos interesantes…
En fin, a lo que iba. No puedo ser sutil ahora mismo, lo único que puedo decir es que daría todo por volver el tiempo atrás (que se que no es posible,) o al menos por hacer que no haya sido tan tremendo y por conseguirlo, porque lo necesito, porque es lo que quiero y ya no se si hablo de mi vida o si hablo de él, o si hablo de ÉL. Hablo por hablar porque si alguien me pregunta que es lo que quiero siempre voy a contestar que lo quiero todo, si alguien me pregunta que espero, esperaré ser feliz, porque se que no todo se puede conseguir aunque se pueda pedir todo; sin embargo si se puede esperar ser feliz y, me cago en la leche, para una vez que pido algo medianamente factible, ¿por qué no voy a conseguirlo?
Venga, una oportunidad, cambia mi supuesto destino, di que lo cambió todo y dame este capricho, cámbialo antes de que alguien salga herido.

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