miércoles, 26 de enero de 2011

En llamas

A veces ocurre, simplemente pasa, cuando sigues ardiendo y el mundo se consume; no hay gran cosa que puedas hacer, se apaga y toda tu música y todas las palabras no son bastante, nada de lo que puedas decir o hacer basta.
Mientras llameas ridículamente en tu cubil el resto se termina.
Lamentarse parece que tampoco es suficiente, aun queda el orgullo silencioso de seguir ardiendo y la nostalgia de consumirte para no seguir sufriendo.
Es extraño pensar que alguna vez ardió contigo y aun mas extraño imaginar porqué dejó de arder, si tal vez le asustó el fuego o si nada de aquello sucedió. Tal vez sea mejor no recordarlo, no pensar y no creer, y jamás arder de nuevo. Permanecer mientras recoge sus cenizas y se marcha para nunca más volver. Esperar mientras parece que las llamas empiezan a quemarte, realmente todo empieza a doler y aunque parezca tan falso como sus mentiras, lo que más duele es saber que no va a regresar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario