lunes, 30 de noviembre de 2009

Espuma de Mar

Soy como espuma de mar, como un atardecer despejado, como la luna de madrugada. Porque soy bella en mi conjunto y solo ciencia en cada parte, esperas de mi algo que nunca voy a ser, una respuesta que te sacie. Y me verás, en lo más profundo de ti mismo, como algo efímero y hermoso, algo salvaje.
Trascendente al igual que irrelevante.
Me buscas cuando el miedo te consume, me sostienes en la retina, en un momento insuperable, el tiempo parece detenerse en ese instante.
Pero al besarme no es lo mismo, al mirarme no es igual; son mis labios, no los suyos, yo nunca seré bastante y te percatas, en ese momento, de cuanto desearías que fuese ella y no yo. Cuanto más cerca estoy de ti, más solo te sientes, más necesitas ese amor tan diferente, esa belleza serena, de esa que no soy yo.
Y pasará este momento, siempre pasa y aunque no lo creas, el tiempo nunca se detiene y aun menos cuando creo ser yo la actriz principal.
Y como el sol, me pondré tras el horizonte, como luna la oscuridad me tragará al filo de la madrugada, como espuma me romperé en mil gotas de sal, moriré en la orilla.
Voy a desaparecer sin ser advertida, di todo lo que necesitabas en ese momento, ya no te hago falta. Vuelves tierra adentro, regresas a casa y no se si piensas que soy mucho para ti o que no soy nada, tal vez en ese momento te das cuenta de que yo solo soy ciencia, un conjunto de fenómenos que son hermosos por azar. Crees que al irte, se fue la magia que me daba vida, el aliento que me otorgaba un alma. Que desaparecí por siempre. Pero no tuve esa suerte, nunca la voy a tener porque no soy mar ni sol ni luna… soy humana, y duele ver como te marchas, y me duele acostumbrarme a tener siempre que marchar, a ser la red de seguridad que te da la valentía para ser feliz sin mi.

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