No me importa imaginar, ya no hay miedo de sufrir, ahora no quiero pensar, tan solo morir en tu anestesia, volar bajo los efectos de tu droga.
Ya estoy acostumbrada, no suelo tener suerte y se que hoy no será distinto. Soy consciente, dolerá, es algo que siempre duele… Pero, estoy tan bien ahora, imaginándome contigo que no importa lo que pase, o peor, lo que no pase. Ya no importa lo que es cierto… después de todo, ¿Qué es cierto? Es cierto que tú existes, es cierta tu sonrisa, son certeras tus palabras. Tú eres cierto, yo soy cierta. ¿Por qué no puedo imaginar cosas que nunca hemos vivido? ¿Por qué no voy a imaginar estar siempre contigo?
Es tan dulce este veneno, tan maravilloso, tan perfecto… que ya ves, chico, por ti escribo y ya no atiendo.
No se como acabará, bueno, si lo se pero me miento; y no lloraré cuando esto acabe, bueno, si lloraré pero lo niego. La cuestión, pequeño, es que creo que te quiero y te debo agradecer que existas, siendo poco a poco, mi universo. Porque gracias a ti me quiero levantar, ir a clase, aunque no atiendo, practicando mi paciencia, imaginándome contigo, pese a saber que nunca será cierto.
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