domingo, 24 de octubre de 2010

Mal tiempo

No se cuanto tiempo queda, tal vez un par de semanas o tal vez menos, dudo mucho que falte más. Tenía que llegar este momento, a todos llega, y este es el mío, el se acabó, el gran adiós.
Sólo quería decir, que si hubiera sido tan plenamente consciente de que esto podría ocurrir habría aprovechado mi época de otro modo, habría sido más consciente de mis encantos, de mi sonrisa o de mi atractivo; más consciente de él, y de su cariño y de su amor, más pendiente de ellas y de sus bromas, y de ellos y de su posible amistad y mis posibilidades.
Ahora todo eso terminó, en su mayor parte, y el resto agoniza en una nada absoluta, en sus épocas que están por comenzar. Ahora es su tiempo y creo que no tengo cabida en él. Quizá pequé de idiota al concederles tiempo en mi propio tiempo, debería haberme dado cuenta de que ese tiempo era el mío, sólo mío, pero preferí compartirlo. Creo que ahora me arrepiento aunque, en cierta manera, estoy satisfecha conmigo misma, se que hice bien, pero también me jodí bien la existencia.
Ahora, en fin, ahora soy la que fui hace algunos años, desapercibida, invisible, sin nada más que miedo a perderlo todo, ese todo que pende de un hilo que va a terminar por romperse, porque mientras yo me quedo en mi estanque apestoso, echan a volar y conozco a la gente, y se que nadie querrá arrastrarme.
Al final me voy a quedar sola, después de todo lo que he hecho, al final no existe el karma, en la tele no paran de mentir y mañana dan buen tiempo.

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