Todo queda en calma en este invierno nuclear, con su nieve radioactiva que nos quema sin arder.
Barre estas calles vacías.
Todo vuelve a comenzar.
Aún creo que somos tú y yo, pero no lo puedo ver con claridad.
Porque pase el tiempo que pase, seguiré llamándote con ultrasonidos que ni si quiera tú puedes oír, seguiré rondando a tu puerta por las noches.
Quiero que sigas aquí.
Porqué se que somos tú y yo, aunque no lo pueda ver con claridad.
La cortina de lluvia ácida es demasiado espesa; la ciudad, demasiado real.
Pero creo que estás al otro lado de la calle, siempre al otro lado de mi carretera, o puede que tal vez al final.
No se lo que pueda ocurrir, dentro de este invierno nuclear de color verde tóxico, de peste abrasadora de la sublimación total.
Fue una convulsión sin cadencia que armonice nuestro pequeño enorme caos.
Y ahora puede que haya más de 14 errores hasta ti, pero siempre habrá un final, y se que siempre serás tú, y que valdremos la pena al llegar.
Aunque no sea la chica de tus sueños, siempre voy a estar ahí.
Y cuando por fin sea nuestro momento, será algo demasiado especial para la gente común, algo sólo nuestro, superpoderes de cómic para dos supervivientes de la era nuclear, del amor incandescente.
Tú y yo solo tenemos sentido juntos, tú ya lo sabes así que espérame un poco más.
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