Se preguntó por qué, ¿por qué tenía tan mala suerte? ¿Por qué si era la protagonista de su vida no podía escribir una historia mejor? ¿Por qué el tiempo se paraba otra vez? ¿Por qué estaba dando un paso atrás? Simplemente, ya no veía razones para nada, porque hiciera lo que hiciera, todo acabaría con un nuevo paso hacia atrás, y después de todo, hacía cierto daño creer que no había error posible y sin querer, errar.
Tan solo era rabia, porque no podía esperar que nadie la salvara, no había héroes, ni tampoco un regreso a casa. Era a casa a donde volvía y se sentía tan sola que arañaba en la garganta.
No tenía fuerzas para luchar, demasiada competencia y tan pocas balas; ahora además, competía contra si misma junto con el resto. Simplemente quería escuchar que tenía algún sentido, pero no podía respirar, su propia vida la ahogaba.
No hay comentarios:
Publicar un comentario