jueves, 6 de mayo de 2010

Hasta que encuentren un recambio

El cielo no me dio la magia en los pies.
Las ordenes precisas, cubrir los huecos, bajar a defender.
En el centro del campo, recuperando balones
soltándoselo rápido a la que se lleva la gloria de los goles.

Y tantos años, tantas botas,
tantos tacos, tanto esfuerzo
y no ganar ningún trofeo ni jugar un mundial.
Tanto barro, tantas rodillas,
tanto domingo, tantas dobles amarillas
para no llegar nunca a la final.

Y pasar la vida en el centro del campo
hasta que encuentren en la cantera un recambio.
Pasar la vida en el centro del campo.
La experiencia es un grado bajo cero
el destino jugando siempre al fuera de juego
y en el marcador un aburrido empate a cero.


Nadie se compró la camiseta con mi nombre.
Haciendo el trabajo sucio: o pasa el balón o sólo pasa EL hombre.
En el centro del campo, trabajando con los pulmones,
no fui el fichaje estrella ni la hinchada... me dedicó canciones.


Y tantos años, tantas botas,
tantos tacos, tanto esfuerzo
y no ganar ningún trofeo ni jugar un mundial.
Tanto barro, tantas rodillas,
tanto domingo, tantas dobles amarillas
para no llegar nunca a la final.

Y pasar la vida en el centro del campo
hasta que encuentren en la cantera un recambio.

Pasar la vida en el centro del campo.
La experiencia es un grado bajo cero.
El destino el cabrón jugando siempre al fuera de juego
y en el marcador un aburrido empate a cero.

Empate a cero(modificada), Pablo Moro

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