jueves, 5 de mayo de 2011

Adiós: definición.

Adiós es alguien bastante inusual, Adiós nunca deja de hablar, siempre dice y dice y no deja de decir. Adiós tiene un poco de incontinencia verbal.
Adiós cree que es un héroe de cuento, siempre está buscando princesas, de todo lo que dice en este caso dice que no, cuando yo pienso que siempre se arrima al sol que más calienta.
En cuanto a las personas, Adiós solo se ocupa de sí mismo, se acerca a la gente que le interesa (él es un poco como yo) y de nuevo en cuanto a las personas, a veces creo que no tiene ni un pelín de conciencia.
Dice tantas cosas que es muy difícil saber cuando miente o cuando dice la verdad porque, entre otras cosas, a Adiós se le da muy bien mentir y yo voto porque lo hace a diario pero bueno, tampoco podría asegurarlo, porque nunca podría asegurar cuando miente o cuando dice la verdad.
Yo no suelo creer a Adiós (así me ha ido bien hasta el momento) y siempre estoy muy atenta cuando habla, porque todo lo que dice tiene su pequeña explicación detrás, es como descifrar una metáfora tras otra, porque a veces creo que habla en metáforas y cuando habla de lo que hace o hizo, yo siempre interpreto hasta sacar algo parecido a la verdad.
Creo que Adiós me miente mucho más que al resto y hablando de muchas cosas, se irrita mucho cuando es descubierto; Adiós jamás admitirá que miente y lo hará todo para que nadie se de cuenta. Pero de todo lo que estoy aprendiendo al verlo, aprendo a que es más lo que dice que lo que calla, porque hablar y hablar es su coartada, y cuanto más habla más se descubre y cuanto más habla mas se agazapa.
Adiós no tiene por costumbre cumplir promesas, sencillas o difíciles, le falta determinación para todo, porque Adiós es una promesa constante, vive en un castillo hecho de aire, y allí se recrea en todo lo que prometió y que no cumplirá jamás, como el resto de promesas que no cumplió.
Adiós es despistado, por eso yo puedo cazarlo, le gusta tanto hablar que se pierde y según cuenta cosas que no me gusta saber, se que miente. Y Adiós se enfada porque no le crea, ¿cómo se puede enfadar cuando digo que miente? Después de todo, me habla tanto de sus mentiras que sólo saco en claro que a mi también me miente.
Ay… Si yo estuviera segura de que no hay nada en absoluto de verdad, le diría adiós para siempre.

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