“Es lo que hay” ¿Y por qué no hay otra cosa?
“Es lo normal” Pero yo quiero algo extraordinario.
Y a veces quieres gritar, y a veces quieres saltar, y a veces quieres saber, y nunca se puede razonar, y quieres que el tiempo se pare y que eche de nuevo a andar, y muy de vez en cuando te planteas como sería aquello de morir y casi siempre hay ganas de llorar.
Pero de pronto estalló la bomba, se incendió el reactor y ya no hay vuelta atrás, y el mundo cambia, no, cambias sin querer, porque la vida es cambio y nada puede pretender que dejes, simplemente de crecer.
Así son las cosas. Buenas noche y buena suerte. Porque al final sólo queda la suerte.
Al final quedas, tan solo quedas tú, porque de pronto tu vida es tuya, el cielo sobre la cabeza, el suelo bajo los pies y empezar de cero sin nada más que la verdad, más que cientos de injusticias a las espaldas, más que la suerte de saber que pase lo que pase y después de todo, sabrás afrontarlo.
Tan solo es transición y mientras transcurre, tan solo es soledad.
Pero quedan cosas por vivir, grandes cosas, extraordinarias y temibles, diferentes y sobre todo, muy lejanas. Y es por la vida que me espera porque vivo. Y de pronto me doy cuenta de que mientras todo explota, mientras todo miente, yo viajo a alta velocidad, no tengo tiempo de mentir, no tengo tiempo de dudar, tengo las cosas claras aunque ni idea de lo que va a pasar. Sólo hay tiempo de atenuar el impacto mientras llega, lo que me interesa y no de pronto es lo que me salvará o no. Y si nada me salva pues estaré mucho más jodida, no me preocupa, no será algo nuevo. Pero yo viajo a gran velocidad, sólo tengo tiempo de cosas simples, enormes y extremas como amar, nada de dudar, ni de fingir ni de engañar, sólo las cosas claras. Darlo todo sin esperar nada, arrojarse al precipicio sin pensar.
Ten las cosas claras si pretendes viajar conmigo.
De nuevo, sólo el cielo sobre la cabeza, de nuevo el suelo bajo los pies. Yo tengo que viajar, como un meteoro incandescente, demasiado rápido para frenar; así que decide rápido, puedes venir a mi lado, o puedes quedarte atrás, no voy a mirar dos veces, no voy a perder tiempo merezcas o no la pena, porque no hay tiempo que perder, porque tengo que empezar a vivir cuanto antes, tengo que empezar sea como sea. De todas formas, ya estaba sola, y en cuanto a mi, queda un sitio con tu nombre bordado. Yo quiero que estés aquí.
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